Este taller es para ti porque te veo...
- Llevás tiempo arrastrando molestias que van y vienen.
- A veces es la espalda, otras la cadera, el cuello o esa pierna que no termina de soltar.
- Probaste de todo — masajes, fisioterapia, acupuntura, estiramientos, ejercicios, quiropraxia, osteopatía, infiltraciones — y por momentos parece mejorar, pero a la semana… vuelve.
- Te tratan por partes, pero nadie mira tu cuerpo como un todo.
- Y vos lo sentís: no es solo un dolor, es algo más profundo.
- Te veo cuando te levantás cada mañana y sentís esa rigidez que te hace dudar de moverte demasiado.
- Cuando levantás a tu hijo y te recorre ese pinchazo que te hace contener el aire.
- Cuando salís a caminar o entrenar y te decís “que no vuelva, por favor que no vuelva”.
- Cuando estás frente al espejo y pensás que antes podías hacer más, moverte más, vivir más.
- Te veo intentando disfrutar tu cuerpo — pero con miedo.
- Miedo a moverte, miedo a que duela, miedo a no poder sostener lo que viene.
- Te veo si pasaste por un embarazo y desde entonces algo cambió.
- Si sentís que tu cuerpo no volvió a ser el mismo, cada movimiento te recuerda que todavía hay algo que sanar.
- Te veo si soñás con ser mamá y te asusta pensar si tu cuerpo podrá sostenerlo.
- Si te duele imaginar que el dolor te impida disfrutar de lo que más quieres.
- Te veo cuando comparas lo que hacías antes con lo que haces ahora, y te cuesta aceptar que el dolor se volvió parte de tu rutina.
- Porque más allá de los síntomas, sé que lo que querés es volver a confiar en tu cuerpo.
- Volver a sentirte libre, fuerte, viva.
- Volver a moverte sin miedo.